Aun sigo escribiendo esta historia, y les quiero compartir el primer capítulo de esta pequeña historia.
Capítulo 1: ¿Por qué tan temprano?
Miércoles 25 de octubre, 4:30 am. Aún estaba durmiendo cuando el sonido del teléfono me despertó, una corazonada me decía que debía contestar, y no me equivoqué. Era su voz, —Te espero en el callejón, no tardes mucho— dijo con tono alterado, seguramente alguien lo hizo enojar. En ese momento supe que debía ir enseguida.
Así que me dispuse a bañarme, vestirme y salir lo más pronto posible, no debía hacerlo esperar mucho tiempo, él es muy impaciente. Tardé 15 minutos en estar listo y salir del apartamento, fue al estacionamiento a buscar el Corvette e ir rumbo al lugar. No sabía qué esperar, no suele hablar a esas horas y enojado; muchos pensamientos pasan sobre mi cabeza durante el trayecto hacía el callejón, trato de poner música para calmarme. Pero los pensamientos eran constantes, era el nuevo en el negocio y mi antiguo trabajo no es de presumir en este ámbito, no sabía qué esperar así que me prepare para lo que sea.
5:50 am. Llegué al callejón, tan pronto como entro para estacionar el carro veo sus 3 camionetas estacionadas en fila, parece que estaba desayunando en el viejo restaurant del barrio, me lo indicó uno de sus acompañantes, parecía ser su mano derecha porque siempre esta alado de él. En cuanto entró al pequeño restaurante, lo veo sentado en la esquina más discreta bebiendo café y su rebanada de pay de manzana.
—Te preguntarás porque te llamé a esta hora— dijo con un tono más calmado, ¿será que tenía hambre cuando me llamó?
En ese momento pude notar que no estaban los escoltas en el lugar, no sabía qué clase de señal era esa porque usualmente están cerca de él, ¿Me tendrá la suficiente confianza? Era una de las preguntas que pasaba en mi cabeza. No tuve tiempo para sacar conclusiones en mi cabeza cuando me interrumpió diciendo.
—El café está bastante amargo— exclamó con seguridad.
—¿Quiere un poco de azúcar? — pregunte de forma educa.
—Exacto, es azúcar lo que nos hace falta y necesito que averigües porque no han llegado nuestros camiones al almacén, alguien en el puerto mencionó que se los llevaron en cuanto salieron del barco— exclamó alterado y replicó diciendo -en cuanto puedas ve a Chinatown, ya sabes en dónde buscar al encargado del puerto, él ve quién entra y quien sale del puerto-
Afirme con la cabeza en cuanto me dio la señal de poder salir, y en cuanto lo hice, sabía que no tenía mucho tiempo para darle resultados. Son 50 toneladas de cocaína y no cualquiera tenía la información de dónde y cuándo encontrar nuestros camiones. En ese momento, mi tiempo estaba corriendo.
6:20 am. Había llegado a Chinatown, aún no había tanta gente, tenía que aprovechar el momento y encontrar al sujeto. Pude encontrar la pequeña tienda de su esposa, supuse que debía estar ahí ya que hoy era su día libre, y mi corazonada fue acertada, lo vi en cuanto entre a la tienda, quedó congelado al verme porque no esperaba a un miembro de la mafia en su humilde tienda. Le dijo a su esposa que, si podía buscar algunos productos en su almacén, un pretexto vago con tal de que ella no escuche lo que estamos hablando.
—Sabes porque estoy aquí, y no quiero perder tiempo en mentiras— dije en forma seria.
—No sé quiénes eran, usaban el mismo uniforme que los empleados del puerto, solo pude escuchar que se comunicaban en otro idioma, creo que era español— dijo muy nervioso y con la voz temblorosa.
De alguna forma él decía la verdad, ¿por qué mentirle a un delincuente? En ese momento salí del lugar, tenía que ir al puerto para aclarar mis dudas, aunque ya sabía la respuesta.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario