Yo
nunca imaginé que esto me pudiera pasar, simplemente apareció en mi vida, he
intentado de todas las formas posibles, pero no se va. Al principio, todo era
sencillo, pasaban los días con normalidad porque no le daba importancia a su
presencia, ni siquiera que ella este muy cerca de mí, pero todo cambió de la
noche a la mañana, cuando abro los ojos puedo sentirla tan cerca con una
energía tan pesada e incómoda, su energía me domina, no puedo hacer nada sin
que ella me controle, mis pensamientos, mis sentimientos o incluso mi
tranquilidad, me controla al punto que no puedo ni respirar sin importar
cuantas veces intente no puedo hacer nada, soy su títere.
Me
acostumbré a que ella tenga el control en mí, sin contar las veces que intenté
sacarla, de quitarle todo ese control en mí, en mis emociones, mis
pensamientos, en todo. Así como me acostumbré a su control, pude aprender a
desaparecer de su vista, de su control, aunque sea por unos minutos, mis
pensamientos son su alimento, si dejo mi mente en blanco, ella no podrá
siquiera verme, si calmo mis emociones, su control desaparece, pero esos
momentos de tranquilidad y calma no siempre durarán porque ella usará hasta el
más mínimo pensamiento para encontrarme de nuevo y tener control sobre mí.